Préstamos a familia o amigos: precauciones y consejos

Con la crisis se dan con más frecuencia consultas de familiares o amigos que necesitan dinero para un proyecto o necesidad, respecto a la posibilidad de que le ayudemos. Os traemos algunos consejos

Os traemos algunos consejos o consideraciones que indica Frank Jaffe, para Forbes, en su artículo “Think Twice Before Lending Money To Family“, o lo que traducido viene a decir que lo pensemos un par de veces antes de prestar a la familia. Y es que como dice el dicho en España: “Quien presta a un amigo pierde el dinero y un amigo”.

Los consejos son (adaptamos el texto y lo resumimos ligeramente):

  1. Hacer un balance de los objetivos del préstamo. Es clave asegurarse de que cualquier solicitud de dinero está respaldado por un plan empresarial y las habilidades necesarias para que tenga éxito. Por ejemplo, considere si un préstamo para estudios de posgrado realmente abrirá la puerta a un buen trabajo, o tan sólo posponer el difícil trance de enfrentarse al mercado laboral. También hay que tener presente que al final cada uno debe encontrar su propio camino en la vida y que es importante que nuestro hijo aprenda la autosuficiencia.
  2. Evalúe si está peligrando su previsión económica a futuro. A ver si por prestar este dinero estamos perdiendo la autonomía e independencia económica para nosotros mismos, y con una perspectiva a largo plazo,q que cada vez se aumenta más por la longevidad.
  3. Si finalmente accede, concrete los detales. Haga hincapié en que se trata de un préstamo, no un regalo, y concrete los plazos de pago. Su hijo tiene que entender que el reembolso del préstamo es una prioridad (más alta que la compra de un coche nuevo o ir de vacaciones de esquí).
  4. Considere la posibilidad de incentivos. Por ejemplo, podría ofrecer una donación parcial, en el pago del préstamo a su vencimiento.
  5. Póngalo por escrito. Tener un contrato puede ayudar a evitar problemas en la familia en el futuro: todo clarito desde el principio.
  6. Establezca límites. A los niños le guste o no, pero los padres tienen el derecho y la obligación de gestionar de forma inteligente el Banco de mamá y papá. Después de todo, este es un banco que no va a beneficiarse de un rescate gubernamental.

Ilustración vista en: Con la Venia

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