Problemas con los fondos inmobiliarios
por Moroso Amoroso en Inmobiliaria
Según se podía ller ayer en Expansión y conocemos a través de los resúmenes de Prensa de la AHE, los fondos de inversión inmobiliarios, se han visto arrastrados por una espiral de reembolsos que han obligado a muchos de estos fondos a cerrar por falta de inversores. Esta crisis empezó en Alemania la pasada semana, pero ya ha llegado a España con el cambio de política de reembolsos. Los expertos explican que la necesidad de liquidez está haciendo que paguen “justos por pecadores” y es probable que la salida de inversores de
estos fondos, que han sido contenidas durante los primeros nueve meses del año, se aceleren cuando se abran los próximos periodos de reembolsos conocidos como ventanas de liquidez.
El problema de estos fondos es que no están preparados para salidas masivas de
inversores y no son capaces de atender las solicitudes de reembolso, por lo que no les
quedan más que dos salidas: malvender activos inmobiliarios para devolver dinero a sus
partícipes o cerrar las salidas temporalmente, como ha elegido la mayoría.
El problema de estos fondos es que no están preparados para salidas masivas de inversores y no son capaces de atender las solicitudes de reembolso.
Según se podía ller ayer en Expansión y conocemos a través de los resúmenes de Prensa de la AHE, los fondos de inversión inmobiliarios, se han visto arrastrados por una espiral de reembolsos que han obligado a muchos de estos fondos a cerrar por falta de inversores. Esta crisis empezó en Alemania la pasada semana, pero ya ha llegado a España con el cambio de política de reembolsos. Los expertos explican que la necesidad de liquidez está haciendo que paguen “justos por pecadores” y es probable que la salida de inversores de estos fondos, que han sido contenidas durante los primeros nueve meses del año, se aceleren cuando se abran los próximos periodos de reembolsos conocidos como ventanas de liquidez.
El problema de estos fondos es que no están preparados para salidas masivas de
inversores y no son capaces de atender las solicitudes de reembolso, por lo que no les
quedan más que dos salidas: malvender activos inmobiliarios para devolver dinero a sus
partícipes o cerrar las salidas temporalmente, como ha elegido la mayoría.



